Las mejores compañías...

24 feb. 2011

Al borde de la muerte...

Vivo por los pelos. Estoy al borde de la muerte... Sólo tengo ganas de comer y de fumar... hum. Fumar... hum.  Veo a la gente fumando en la calle, que envidia... hum! Cuando fumaba, es decir, antes de ayer la vida era maravillosa.
La nueva ley antitabaco no me traía más que beneficios:
-fumaba menos,
-hacía ejercicio. 300 metros tenía que correr para echar un pitillo en mi calle,
-salía a mi hora. Nada de hora suplementarias. Yo como todos, a salir corriendo a fumar ya en el coche el primer pitillo,
-me relacionaba con gente nueva y distinta todos los días. Hacíamos peña alrededor de un banco o de un árbol.
El pasado sábado y gracias al tabaco me ligué a un alemán alto y rubio como la cerveza.  Os voy a contar. Estos son truquitos para las chicas. Chicos no leáis.
Yo salía de complejo deportivo, donde realizo entrenamientos del más alto nivel... y en el más alto secreto. La Federación no tiene ni idea, sino ya me hubiera fichado hace tiempo para cualquier cosa. Yo valgo tanto para un roto como para un descosido. Desde la natación al tiro con arco...
Me puse delante de él y lo intercepté sutilmente, mientras intentaba encender un pitillo.  Y mi maniobra funciono muy bien. Me hice la sorprendida pegando un saltito. Lo tengo todo muy estudiado. Y el alemán que ya se empieza a asustar. Me suelta:

-"Esquiusmi"  El pobre se cree que me ha interceptado él (¡pena me da!) "Guotis de bar?" Me dice.

Ante estos casos yo siempre finjo un poco de  confusión.  No hay ningún bar por allí. Pongo mi mejor cara de mujer para nada interesada en alemanes que ya no necesitan más bares porque ya vienen de uno por lo menos...
El pobre alemán se lo cree. Se cree que estoy confusa e incluso medio asustada. Así que para demostrarme su buena voluntad y absoluto desinterés por mi persona, me repite "de bar" ayudándose con la mano, haciendo el gesto de beber. Y por si acaso, yo tuviera dudas de cual era su idea hace una perfecta imitación en medio de la acera de un bar supongo que de "alterne" moviendo las caderas y los brazos como una odalisca diciendo "no, no." Que no, que no quería un bar de mujeres sinuosas y con poca ropa. Llegado a este punto entendí por fin que mi maniobra no tendría éxito porque este hombre parecía buscar la paz espiritual y un bar normal y no un bar de tropelías y odaliscas como yo hubiera podido pensar. Hizo bien en avisarme porque así yo le indiqué una cervecería normal, a la que yo también iba por cierto y no uno de los miles de bares de odaliscas que conozco y que proliferan por allí alrededor del complejo deportivo y de los parques infantiles.

-" The bridge and turn the left" Aventuro. El inglés y yo no.... damos bien.

Visto que llevamos el mismo camino me las arreglo no sólo para que camine a mi lado sino también para que me cuente que  viene de Colonia, de al lado de un río, donde no hace frío como aquí en España y que está arreglando los papeles para llevarse a su hijo con él a Colonia. (Aunque le haya hecho esta pequeña broma, le deseo suerte con su hijo!)
Cuando ya creía que le tenía en el bote... el destino cruel interpone en nuestro futuro a mi hermana que aparece paseando por donde habíamos quedado y me rompe el plan.
Y luego encima me lleva a tomar un café a "indecenter" para evitar que siga a mi alemán a su bar normal.
El alemán y yo después de tanta intimidad nos despedimos con un:
-"Ciao" "Ciao" Y las infinitas gracias por su parte.
Y por fin me hace un guiño  que me demuestra que mis múltiples provocaciones no le han sido indiferentes.
Mi hermana se ríe y me arrastra con ella, sin yo querer y para curar el mal de amores alemán me invita a té rojo con churros. Nunca paro de probar cosas nuevas, excitantes y un poco raras: "té con churros" HUM!

6 comentarios:

  1. Si eres capaz de tomar te con churros, eres capaz de dejar de fumar, aguanta.

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  2. Gracias Julio. Dejé de fumar hace unos 8 años y volví en mayo-junio pasado. Si lo consigo a los 70 volveré a fumar... supongo que para entonces fumar ya no será ni adictivo, ni peligroso para la salud con lo cual habrá perdido gran parte de su atractivo.
    Hoy hace tres días. y una horita y pico.
    Besote.

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  3. Y digo yo... no podrías haber enviado a por churros (discretamente) a tu hermana y haberte pirado con el teutón ??... una hermana es una hermana y seguro lo hubiera comprendido, no ?

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  4. Cuanta razón tienes, Fer... No sé como no se me ha ocurrido a mí. Partiendo la pana: "Hermanita, tú a por churros" y al teutón bueno, no sé, podría explicarle ... lo qué es un churro. Tal vez mejor, al revés, que el teutón me lo explique a mí jajajjajja
    Ah! Cuantas oportunidades perdidas!!!

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  5. Si ya lo digo yo, que el fumar fomenta la sociabilidad de los sujetos, sean alemanes, uzbekos o de cualquier otro lado (menos de China...)
    Saludos cordiales.

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  6. Bienvenido Elvis.
    Fumar es un placer y no hay vuelta de hoja. Me encanta fumar, el movimiento de fumar, me hace pensar más rápido, me relaja... Pero...
    Un saludo.

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