Hoy ha empezado una nueva etapa en Retrosexuales Unidos.

Un grupo de irreductibles "retros" que resiste al avance de la metrosexualidad.
¿Con qué armas?
En primer lugar contamos, por supuesto, con la poción mágica: la unión hace la fuerza. Unidos, juntos que no revueltos... No somos los 7 magníficos pero somos los 10 mosqueteros al grito de todos a uno y uno para todos...
Tenemos un líder, bueno más que líder es él que lo hace tó y los demás a descansar como señores y a reflexionar, sobre los grandes problemas retrosexuales mundiales, en el sofá con la cervecita, je je... que de correos, gestiones de alto nivel y ajustes de diseño se encarga él
No os dejéis engañar por la pinta de dibujos animados que tenemos... nuestras identidades ocultan a las "mejores cabezas pensantes" del siglo... (tal vez sea mejor dejarlo en cabezas pensantes solamente...)
Somos un "arma de destrucción masiva" cuyos dos únicos objetivos son:
- despertar una sonrisa en nuestros posibles lectores (y sí ... ya tenemos uno confirmado)
- y divertirnos nosotros, que un poco de egoísmo también está bien, de vez en cuando...
Hoy día 26 de abril de 2011 empezamos nuestra andadura... Deseadnos: ¡buena suerte!
Si a alguien le apetece puede encontrarnos aquí: Retrosexuales Unidos.
Vicente Aleixandre
Aprovecho que he recordado que el 26 de abril nacieron Shakespeare (1564) y Vicente Aleixandre en el 1898. (Shakespeare tiene la mala costumbre de nacer y morir al mismo tiempo que nuestros grandes autores..., ¡que ya le vale! El Día Internacional del Libro se conmemora el 23 de abril, ya sabéis, poque ese día de 1616, fallecierón los dos más grandes escritores de la literatura universal: Cervantes y Shakespeare)
William es uno de los grandes pero nuestro Vicente también. Para recordarle hoy y hacer bueno su último verso de El olvido:
Con dignidad murió. Su sombra cruza.
Para ti Aleixandre que con dignidad viviste y moriste. Tu sombra cruza hoy por este humilde blog.
El olvido
No es tu final como una copa vana
que hay que apurar. Arroja el casco, y muere.
Por eso lentamente levantas en tu mano
un brillo o su mención, y arden tus dedos,
como una nieve súbita.
Está y no estuvo, pero estuvo y calla.
El frío quema y en tus ojos nace
su memoria. Recordar es obsceno,
peor: es triste. Olvidar es morir.
Con dignidad murió. Su sombra cruza.