![]() |
| El Jefe |
El vino del edificio de al lado. CJ tenía fama de estricto y lo era. De borde y lo era. No tenía fama de buena persona pero lo es. Le nombraron jefe hará unos cuatro años. Jefe del tres al cuarto. Uno de esos puestos que ni fu ni fa porque no cobras mucho más y encima tienes que controlar a los que antes eran tus compañeros. ¡Una pena!
Mi asalto al poder comenzó no el día que lo nombraron sino más o menos un año después.
Me llamó al despacho. Yo me presenté como ante el pelotón de fusilamiento: dispuesta a recibir una regañina de primer nivel; cosas de Kamikazes tardonas que llegan como dicen los franceses "en el último minuto". Pero no. Me largó una hoja con un horario. Nuestro horario de coches. Había alquilado un piso en un pueblo con playa que me quedaba de camino, así que había pensado que podíamos compartir coche.
Le impresioné ya el primer día. Nunca antes había subido a un coche en marcha... decía él, agarrado al asa del copiloto con las dos manos... Entre curvas a 100 y semáforos pasados en "naranja madura" como decía yo... discurrían nuestras mañanas. Siempre justos de tiempo. Los primeros 5 minutos fueron tensos... Como no sabía que decir, y él parecía más bien callado, empecé a hablar y no paré... Charlabamos, reíamos y nos hacíamos amigos...
Luego empezó a dejarme en evidencia delante de todos, elogiando mis múltiples virtudes, las que nadie me veía. Sólo él. ¡Hum! Yo era la mujer más encantadora del mundo... En fin... Un poco enfermo sí que estaba. Luego empezó a sonreír sin parar y a soltar frasecitas del tipo... "O me busco una chica ya o me enamoro de tí"... Yo le respondía cosas del estilo: "Pues enamórate ya de mí, hombre. Ande va parar... Estaba enfermo del todo, el pobre.
Estas bromitas que ni en broma ni en serio sino por tomar el pelo o todo lo contrario acabaron por afectarme un poco a mí también... En resumen que decidí yo solita que había que colocarle una tía delante. Sabía quién podía ser. Una rubia que me interrogaba a veces sobre él. Aprovechando la semana temática con unos pinchos tardíos en la cafetería y que la rubia estaba allí en medio, me largo pretextando que me tengo que ir y que no te puedo llevar ... pero ya te lleva A. Verdad A. que no te importa desviarte un poquito?
Pues sí se desviaron un poco. A la semana ya estaban liados. El principio de un cúmulo de desgracias.
Después de 6 meses de pasión y amor eterno empezaron a tirarse los trastos a la cabeza... y luego pasaron a la frialdad extrema. Un par de corazones con tiritas...
Por si fuera poco para aumentar mi grado de culpabilidad después de esto él se cansó un poco de todo y pidió el traslado. Se fue. Pero la rubia se quedó... y se viene a consolar conmigo. Una kamikaze en medio del fuego cruzado...
El colmo es que el Jefe supremo me mandó llamar. Dijo que como CJ pedía el traslado el puesto quedaba vacante y me nombró a mí jefa del tres al cuarto. Aquí estoy dando más o, más bien, menos ordenes a los que antes eran mis compañeros... Trabajos nos manda el Señor.
En fin CJ sigue siendo uno de mis mejores amigos y no me odia mucho por haberle presentado a la rubia. Está a gusto en su nuevo puesto y yo después de dos años casi me he acostumbrado que al entrar al trabajo tenga girar al corredor de la derecha y no al del fondo...
Así que si alguno de vosotros necesita un plan extremadamente rebuscado para asaltar un poder cualquiera que me lo pida que yo estoy dotada para el MAL!!!
